¿Cómo cuidar tus rodillas y tobillos?

Nuestras rodillas y tobillos son las articulaciones que más flexionamos durante la vida y las que más esfuerzo deben soportar. No es raro entonces que se lesionen con frecuencia, aunque la probabilidad de lastimarlas varía mucho con la edad y la actividad física.

Por ejemplo, las lesiones más comunes en los adolescentes y niños son las epifisitis, es decir procesos inflamatorios a menudo asociados a actividades deportivas o sobrecarga. Para prevenirlas la primera recomendación es hacer un adecuado calentamiento y estiramiento antes del ejercicio.

Entre  los 9 y 11 años aproximadamente, algunos niños que practican fútbol, béisbol o basquetbol tienden a sufrir epífisis de crecimiento -conocida como síndrome de Osgood Schlatter- que produce intenso dolor en las rodillas, y a veces hinchazón y sensación de tirantez en la pantorrilla. No hay que alarmarse porque suele ser parte del proceso de crecimiento, pero es importante acudir a un especialista.

En cuanto a los tobillos, en adolescentes y escolares lo más frecuente son los esguinces de distintos grados, que ocurren generalmente por torceduras.

Ya en la madurez, entre los 30 y 50 años, muchas lesiones de rodillas tanto en hombres como mujeres están asociadas a sus actividades físicas. La lesión más frecuente se conoce como periostitis, que es una inflamación persistente de la membrana que recubre la tibia,  entre la rodilla y el tobillo. No hacer calentamientos y estiramientos, así como utilizar calzado inadecuado, contribuyen en mucho a lesionar las rodillas. Lo idóneo es identificar nuestro tipo de pie y su pisada en consulta con un podólogo, lo que te ayudará a elegir los zapatos deportivos convenientes.

Otras lesiones de rodilla frecuentes en la edad adulta son las degenerativas del cartílago (condromalacias) y las de ligamentos cruzados, que no necesariamente van ligadas a una actividad deportiva.

Además del calentar y estirar, especialmente antes de una sesión fuerte de ejercicio, los especialistas también aconsejan hidratarse de manera suficiente y aplicar gel de efecto frío y masajes al culminar la actividad física.

 

 

Previous Post
Newer Post

Leave A Comment

Escribanos al Whatsapp