Cuarentones… ¡A cuidarse!

La salud debe cuidarse a cualquier edad, pero cuando nos adentramos en la cuarta década hay que redoblar la atención y vigilar algunos temas clave. Esto vale tanto para hombres como para mujeres; sin embargo, hoy nos detendremos en las peculiaridades masculinas.

Lo primero a señalar es que según diversos estudios las mujeres llevan una ventaja en cuanto a su actitud. Ellas suelen ser más consecuentes y disciplinadas en cuanto a los controles de salud  periódicos, mientras que ellos sobreestiman su buena salud y arrastran extrañas creencias según las cuales la enfermedad les hace “menos machos”. Resultado: viven menos que las mujeres.

Esta situación, por ejemplo, les vuelve más vulnerables a los efectos del cáncer de piel, pues tienden a recibir el diagnóstico demasiado tarde. A ello se suma que vigilan menos los lunares, usan menos protector solar y, en muchos casos, descuidan el hecho de tener una calva expuesta a los rayos solares.

No hay, pues, heroicidad alguna en pretender que se tiene una salud de hierro. A partir de los 40, los hombres deben saber que su cuerpo acelera diversas pérdidas. Se reduce la elasticidad musculo-esquelética, se produce una pérdida de masa y tono muscular, se pierde fuerza y velocidad, y disminuye el rendimiento físico y la capacidad de recuperación después del ejercicio. Pero todo ello puede ralentizarse y combatirse con un estilo de vida activo y saludable, y con la asesoría de los profesionales de la salud.

Entre los 40 y los 45 años es importante una revisión médica cardiovascular y estar atento a  señales de alarma como dolores en el pecho al hacer esfuerzos, alteraciones en los latidos del corazón, mareos o desmayos o cansancio excesivo. Y especial alarma si el dolor en el pecho es intenso e irradia al cuello, hombros o brazo izquierdo, junto a malestar general, sudoración y náuseas, pues podemos estar ante un infarto.

Otra cosa: a partir de los 40 se incrementa la posibilidad de volvernos obesos, con sus mil inconvenientes para la salud, y esta tendencia es notablemente mayor entre los varones.

Otro tanto podríamos decir de la atención y prevención del cáncer colorrectal, que es de los tumores malignos más frecuentes a partir de estas edades en ambos sexos. Entre las señales de alarma están la anemia, la pérdida de peso y las irregularidades persistentes en la evacuación; signos todos que deben comunicarse al médico. La colonoscopia preventiva es el gran recurso que ya no debemos evadir.

Y un dato final: algunos estudios indican que los hombres que mantienen una vida sexual activa viven más años. Por ejemplo, una investigación realizada en Gales demostró que la mortalidad por enfermedad coronaria era 50% más baja en varones con alta frecuencia de orgasmos frente a los que tenían escaso ejercicio sexual. De las mujeres podría decirse algo similar pero, en todo caso, no está claro si es el sexo el que nos hace más sanos o es la salud las que nos permite tener más sexo. Pero eso es tema para otro artículo…

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