Los seguros tienen su historia…

¿Te has preguntado cuál es el origen de los seguros de salud y de los seguros en general? Su historia tiene mucho que ver con aspectos fundamentales de la evolución humana, es decir con la búsqueda de acuerdos sociales que nos permiten afrontar en sociedad lo que sería muy difícil de superar de manera individual.

Los primeros usos similares a lo que llamamos hoy un seguro datan de la Edad Antigua. Algunos antecedentes se remontan a Babilonia, hace más de 5.000 años. Allí los mercaderes asumían colectivamente la pérdida que podía sufrir alguien en particular; una práctica que quedó registrada en el Código de Hammurabi. ¡Incluso tenían algo como un seguro de vida para la esposa del comerciante que fallecía!

En la antigua Grecia existía una asociación llamada Eranoi que tenía el objetivo de socorrer a sus socios mediante una cotización de cada miembro; y entre los romanos hubo una especie de seguro de desempleo o invalidez. En la Edad Media florecieron seguros que amparaban contra la muerte en alta mar y a las mercancías que viajaban a través del océano. Además, era importante garantizar el rescate a pagar a los piratas en caso de secuestro.  Se formaron también asociaciones con fines solidarios para protegerse contra pérdidas por incendio, inundaciones o robo.

El seguro como negocio nace en la Italia del siglo XIV, en vísperas del Renacimiento. El primer contrato de seguro marítimo se firmó en 1347 para el buque ‘Santa Clara’, que hizo la ruta entre Génova y Mallorca. Allí nace el término “polizza” aplicada al mundo del seguro.

El 2 de septiembre de 1666 marca un antes y un después. La ciudad de Londres sufre un enorme incendio con resultados catastróficos: arden más de 12.000 viviendas y centenares de edificios públicos y comercios. Un médico, Nicholas Barbon, crea una  compañía aseguradora contra incendios: la Fire Office. También en la capital británica surge un  nombre que hasta el día de hoy está íntimamente ligado al mundo de las aseguradoras: Lloyd’s.

Edward Lloyd era propietario de una cafetería en el sector financiero de Londres, la cual se convirtió en una auténtica bolsa de seguros. Allí se creó la primera asociación de aseguradores particulares: ‘Lloyd’s Underwriters’.

El desarrollo de las matemáticas, y en particular del cálculo de probabilidades, tiene gran impacto durante el siglo XVIII. Desde su origen los seguros tenían más que ver con un juego de azar que con la ciencia, pero entonces, y hasta el día de hoy, su sostenibilidad se fundamenta en el análisis de riesgos sobre la base de datos reales.

En 1802 se crea en Toulouse (Francia) la primera reaseguradora, es decir una organización que tiene como objetivo distribuir los riesgos asumidos por distintos aseguradores, en particular para afrontar en conjunto grandes siniestros.

Los seguros de salud, tal y como hoy los entendemos, se configuran y  experimentan su pleno desarrollo en los últimos dos siglos, aparejados con el espectacular avance de la medicina en todos los ámbitos. La ola de descubrimientos, innovaciones tecnológicas y mejoras de la sanidad pública que caracterizó al siglo XX, elevaron la salud y la esperanza de vida a niveles inéditos, pero también mucho más costosos.

Contar con un buen seguro de salud, en la actualidad, es la manera que tenemos muchísimas personas para acceder tanto a servicios de salud preventivos como a tratamientos e intervenciones que, de otra forma, quedarían fuera de nuestro alcance.

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