Mantengamos el “terreno fértil”

Los problemas de fertilidad son sin duda una fuente de preocupación y a menudo de sufrimiento para muchas parejas. Por eso hemos incluido su tratamiento en nuestros planes” Gold Plus y Platinum Plus de Medicare”. Afortunadamente, es una de las especialidades médicas donde se han producido los mayores avances.

Tengas o no un problema de fertilidad, hay algunos hábitos y condiciones que pueden modificar las probabilidades de un embarazo, evitando la necesidad de acudir a la reproducción asistida. Veamos las principales:

. El peso de la mujer es una variable importante. Estar significativamente por encima o por debajo del peso adecuado puede reducir la posibilidad de embarazo. Estudios indican que tanto la obesidad como la delgadez pueden duplicar el tiempo de espera para la concepción.

. Respecto a los hombres, abundan las creencias sobre el problema de la exposición de los testículos a fuentes de calor o de ondas electromagnéticas. Lo cierto es que no hay evidencias concluyentes. Ya se considera un mito la supuesta inconveniencia de usar ropa interior ajustada. De cualquier manera –y por si acaso- es mejor evitar el calor prolongado y directo, por ejemplo, al trabajar con la laptop sobre el regazo.

. La ingesta excesiva de café o alcohol puede dañar la fertilidad en la mujer, según ha confirmado la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva. Una o dos tazas de café al día no parecen representar problema, mientras que un par de bebidas alcohólicas, según algunos estudios, sí podrían reducir significativamente la fertilidad.

. ¿Y el cigarrillo? Las investigaciones levantan bandera roja tanto para mujeres como para hombres.  El tabaco afectaría la receptividad del útero al ovario, y en los hombres tiende a reducir la producción de esperma y dañar el ADN.

. Muchas parejas deseosas de un embarazo esperan por lo general hasta el día de la ovulación o más tarde para mantener relaciones sexuales. ¡Error! Se recomienda aprovechar la “ventana de la fertilidad” que se define mejor, de acuerdo con la misma Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva, “como el intervalo de seis días que termina el día de la ovulación”.

. Los periodos de abstinencia, es decir: retrasar las relaciones sexuales o “reservarlas para una ocasión especial”, no aumentan las probabilidades de un embarazo. Expertos señalan que después de una semana sin sexo, el recuento de espermatozoides aumenta un poco, pero la motilidad disminuye. Tener relaciones sexuales de forma interdiaria, ha ofrecido muy buenos resultados según ciertos estudios.

. Ojo a los lubricantes. Algunos pueden reducir mucho la fertilidad. Por supuesto, hay que evitar los que contienen espermicidas. Incluso los lubricantes basados en agua pueden inhibir la motilidad del esperma entre 60 y 100 por ciento. Un aceite vegetal, como el de canola, es recomendado por algunos especialistas.

. Atención al ambiente de trabajo: la exposición a pesticidas, diluyentes y toxinas podría dañar tanto la fertilidad en la mujer como en el hombre.

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